Erradicaciones
Aéreas, otra forma de desplazamiento.
Repsol ha
tenido que asegurar los recursos desplazando los habitantes de sus territorios,
no obstante otra forma de desplazamiento ha encontrado el gobierno para
justificar la utilización de esos
recursos, a través de la creación de la política de erradicación de cultivos
ilícitos elaborada en 2003 donde se han
utilizado las ayudas internacionales para realizar erradicaciones aéreas que
ayuden a controlar la producción de la coca y otras drogas, precisamente en
Arauca a pesar de que no existen cultivos de coca industriales se han fumigado
mas de 6000 hectáreas lo que, en comparación con los cultivos de uso lícito
(1.232.614 hectáreas), [1]
no representa una cifra realmente significativa que justifique las repetidas
fumigaciones a las que la región ha estado expuesta .
Las consecuencias de estas fumigaciones han sido
muy negativas ya que por una parte se han hecho indiscriminadamente sobre la
población civil y por otra, han provocado el secamiento de varios campos que
significan la subsistencia de varias comunidades así como la aparición de
varias enfermedades que afectaron los
campesinos y, en particular, a los niños y mujeres embarazadas, que sufren
abortos, lo que a su vez ocasiona que el sistema hospitalario del departamento
colapse.
Las fumigaciones hacen parte de muchas de las
estrategias que los gobiernos han implementado para desplazar a la población y abrir así, el
camino para los megaproyectos de las multinacionales, cabe resaltar que las
fumigaciones se realizan en enormes dispositivos militares como los que se
desplegaron en 2003 y 2004:
ü Entre septiembre y noviembre del
año 2003, se inició la fumigación en Arauca en medio de un operativo militar
denominado Luna Roja, donde se fumigaron grandes extensiones de cultivos
lícitos, como pastos, plátano, yuca, cacao, maíz y árboles frutales.
ü En 2004, tuvo lugar la operación
Borrasca I, que sirvió para dar cobertura a varias ejecuciones extrajudiciales,
como la masacre del 19 y 20 de mayo en las veredas Flor Amarillo, Piñalito y
Cravo Charo,la masacre de Mata de Topocho (6 personas muertas), la masacre de
San López (3 personas asesinadas),la masacre de Cravo Norte (murieron 10
campesinos) y la de Caño Seco.[2]
ü Entre los meses septiembre y
noviembre del 2004 se llevó a cabo la segunda fase de fumigaciones en medio del
operativo militar Borrasca II. Más tarde, en el mes de junio de 2005, comenzó
la tercera fase de fumigación, dentro del operativo militar denominado Plan
Escudo o Clon del Plan Patriota.[3]
Para el gobierno colombiano las prioridades están
muy claras, prima lo económico sobre los derechos humanos, la prioridad que
tiene Repsol YPF en Arauca es un caso de
inequidad y asimetría social, jurídica y
política a favor de los países desarrollados y sus empresas. Muchos se
preguntan tras 20 años de actividad petrolera ¿donde esta el progreso y la
modernización que prometieron las multinacionales?, No es casualidad que precisamente donde Repsol YPF opera, halla
miseria para sus habitantes como es el caso de coveñas un municipio que debería
haber progresado gracias a su oleoducto caño limón pero que por el contrario el
gobierno lo usa como una herramienta más para
lucrarse de los jugosos beneficios.