“Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su
pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e
imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación. Estos son libres y
tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en
condiciones de equidad. No habrá censura” .{1}
Gracias a este articulo, hoy como comunicadores
tenemos la posibilidad de dar a conocer la verdad, diferentes puntos de vista,
no quedarnos callados. Pero lamentablemente esta verdad se ha tenido que callar
o en el peor de los casos cambiar para brindarle beneficio a un tercero.
A lo largo de la historia de nuestro país, particularmente
el periodismo ha sido una profesión difícil de llevar ya sea porque al decir la
verdad te puedes ganar grandes enemigos o por no favorecer un movimiento
político no durarás mucho en el medio. Es acá donde se puede decir que la ética
del comunicador se ve comprometida y surge la pregunta: ¿Cómo acomodar la verdad,
sin ser censurada y no brindarle beneficio a otro?
Una respuesta para esta pregunta es compleja, sería
mejor partir de dos conceptos, el de informar y persuadir, diferenciarlos y
saber hacer uso de estos. Si realmente se quiere informar, aquí podríamos
respetar la realidad y contar la verdad, de tal manera que no se debe
distorsionar y no meternos en situaciones que pueden colocar en riesgo nuestra
profesión y hasta nuestra vida. No es decir que nos convirtamos en cobardes y
callemos, solo que informemos lo que pasa con argumentos, dejar una semilla en
la cual nuestros receptores puedan tomar una decisión, los pongamos a
reflexionar y logremos que se convierta en un público activo.
El persuadir ya sería un medio de influencia social,
aquí se llevaría a la persona a que vea como valida una idea. Estos dos
conceptos son recursos para contar la verdad ya como cada uno lo adopte para
contarla será la ética del comunicador la que definirá como hacerlo, lo único
que queda por decir es una pequeña reflexión con una frase que hemos escuchado
mucho: “El que tiene la información tiene el poder”, ¿Qué hacer con este poder?
Una respuesta para salir del paso sería con otra frase popular: “Un gran poder
trae grandes responsabilidades”
Lamentablemente en nuestro país, los grandes medios
se convirtieron en monopolios económicos y un fiel ejemplo de esto son nuestros
noticieros, en especial en tiempo de elecciones, siempre se alían con algún
candidato para asegurar allí su permanencia en el medio o hacer crecer más su
recurso económico. Es muy notable esto en debates donde son invitados los dos
candidatos para ocupar el puesto público, desde el trato de la persona
encargada de llevar a cabo dicho debato , podemos notar con gran facilidad su
favorito, las largas horas haciendo el recuento de la vida política de cierto
candidato, etc. Aquí se pierde esa palabra que aparece en el Artículo 20 de
nuestra constitución la imparcialidad y sale a relucir la persuasión, pero la
información ¿Dónde queda? Si la hay pero contada al antojo del medio, pienso
que la verdad es distorsionada ya que nos quieren vender la idea de que esta persona,
con sus ideas y su movimiento político son la solución y ¿La creación de
nuestro criterio propio donde queda? Cada
persona debe responderse.
{1} Articulo 20, Costitución Politica de Colombia.
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